Archivo de la categoría: Rutas

En tierras gallegas: archipiélago de las islas Cies

Este fin de semana nos hemos acercado al Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, declarado Parque Natural en 1980, en la boca de la ría de Vigo en las Rías Bajas Gallegas. Hemos recorrido el archipiélago de las Islas Cíes que será próximamente declarado Patrimonio de la Humanidad.

20170624_095518

Cuándo había oído hablar de este lugar me lo imaginaba como unas islas paradisíacas con colores de mar verde azulados y prácticamente vírgenes para el ser humano. Nada más lejos de la realidad… Miles de turistas recorren diariamente en Ferry las pocas millas que separan Vigo con este lugar para poder disfrutar de los atractivos de este increíble paraje.

Esta cantidad ingente de personas hace que cuando llegas se te caiga el alma a los pies y te des cuenta de los pocos lugares vírgenes que existen en la actualidad en España. Por si esto fuera poco el tráfico de buques mercantes, petroleros o la intensa actividad industrial agravan todavía más la salud de estas islas.

20170624_113835

Después de esta pequeña decepción nos dirigimos a la parte más turística de las islas: El Faro de Cíes. Salimos del embarcadero situado en la Isla de Monteagudo o Isla Norte hacia la izquierda siguiendo un camino perfectamente señalizado entre cientos de personas. Cruzamos el Lago de Nenos que separa esta isla de la Isla del Faro o Isla del Medio pasando por el famoso camping de Cíes. Por el camino contemplamos la increíble playa de Rodas, declarada por el periódico británico The Guardián la mejor playa del Mundo en 2007. Esta cara este de las Islas está formada por laderas suaves cubiertas de pino y matorrales que ha llevado a la formación de las playas y un increíble sistema dunar.

Seguimos el sendero entre bosque de pino y eucalipto hasta llegar al Faro, desde donde divisamos la última de las Islas que conforman el archipiélago: la Isla de San Martiño o Isla Sur. Podemos contemplar lo montañoso de la costa oeste de estas islas con unos acantilados de más de 100 metros de altitud y numerosas cavernas creadas a lo largo de los años por la erosión del mar y el viento.

20170624_133037

Después de un tentempié, deshacemos nuestros pasos y bajamos a darnos un chapuzón a la playa. Se trata de una playa de un par de kilómetros de longitud de una arena muy fina que hace las delicias de nuestros cansados pies.

Pero la curiosidad por conocer más isla y descubrir nuevos parajes hace que dejemos a nuestros compañeros y vayamos a realizar una ruta por la Isla de Monteagudo y encontrar nuevos rincones. Aquí la presencia de personas es mucho menor y podemos dedicar nuestro tiempo a recorrer e investigar los escondites más recónditos de la isla. Se trata de disfrutar lugares únicos, difícilmente visitados por el ser humano, lo que te da un plus de adrenalina al viaje.

La sensación es increíble. Es esta parte del archipiélago existen numerosas calas, cavernas y playas de difícil acceso que vamos descubriendo a lo largo de la tarde. La compañía inmejorable y el afán de aventura y descubrimiento nos llevan a disfrutar del momento.

La visita al archipiélago al final ha merecido la pena…

20170624_162249

Travesía Integral de los Montes Aquilianos: dulce locura…

Después de realizar el Soplao en Cantabria, nos planteamos un nuevo reto de realizar la XII Travesía Integral de los Montes Aquilianos en Ponferrada. Una increíble prueba de 65 kilómetros y 3300 metros de desnivel. Mucha incertidumbre en este nuevo proyecto aunque con toda la ilusión. Los dorsales los recogemos el día antes en la tienda oficial de la prueba, donde el gusanillo comienza a picarnos.

La salida la realizamos todavía de noche el sábado a las 6:00 horas de la mañana bajo una fina lluvia, desde la Plaza del Ayuntamiento, atravesando el casco urbano.

20170603_055454

Una mezcla de nerviosismo y ganas de conseguir algo importante se apodera de nosotros. Aquí no hay AC/DC, ni miles de corredores a tu lado, ni cientos de personas animándote, así que la tensión del momento se traduce en una tranquila salida con tus compañeros a través del puente sobre el río Boeza, desde el que se asciende, por el pueblo de Otero, hasta el collado del Pajariel. Es un momento que ir quitando legañas y buscando la mejor estrategia para cumplir el objetivo. Disponemos de 15 horas para realizar la prueba.

Pronto surgen las primeras discrepancias. Al ser un prueba por tiempos algunos quieren salir rápido y “ganar tiempo” al principio, mientras que otros prefieren ir más tranquilos ahora para no malgastar fuerzas. El grupo se divide en dos…

Continuamos con una fuerte bajada que realizamos corriendo para calentar nuestra musculatura hasta el río Oza, cuyo cauce nos remonta hasta un puente, en las proximidades de San Esteban de Valdueza.

20170603_080635

Con el rocío de la mañana se van dando las primeras indicaciones. El sonido del agua borboteando sobre el sonido de los pajaritos, que a estas horas comienzan su jornada nos hace disfrutar de las primeras luces del alba.  Las sensaciones son increíbles. Cada pequeña bajada la realizamos al trote. Es una nueva experiencia que relaja nuestra musculatura. La temperatura es inmejorable. Por el camino nos encontramos los preciosos saltos agua de este río. La quietud de la madrugada hace que vayamos cada uno con nuestros pensamientos, camino al pueblo de Villanueva de Valdueza, donde está situado el primer control y avituallamiento. El ánimo de tres lugareños que han madrugado para ofrecernos las viandas nos anima a continuar nuestra aventura.

Primera fuerte ascensión hasta el Alto de Pandilla. Las sensaciones son inmejorables. Parece que la preparación ha sido la adecuada y las largas jornadas anteriores corriendo por la city están dando buen resultado. Una rápida bajada que realizamos corriendo nos llevará al pueblo de Valdefrancos y, de nuevo, al valle del río Oza, cuyo curso seguiremos, en su mayoría por senderos, entre arbolado de ribera hasta San Clemente de Valdueza. Desde aquí,  por el antiguo camino que conduce a Montes de Valdueza subiremos, junto a la margen izquierda del río rodeados de frondosa vegetación de ribera y un bosques castaños y encinas por una fuerte pendiente en zetas en la parte más alta, donde encontraremos el monasterio benedictino de S. Pedro.

Por el camino la desolación. Toda nuestra calma y energía se vuelve rabia contenida al contemplar un paisaje tan devastado. El desastre ecológico es indescriptible. Y la sensación de encontrarnos en el infierno invade nuestras almas. Donde antes había vida ahora muerte.

20170603_085801

A pesar de la devastación algunas plantas vuelven a tomar el control…

20170603_100413

Cuando llegamos arriba, en el segundo control y avituallamiento, una fina lluvia nos obliga a ponernos los chubasqueros. Nada tiene que ver con El Soplao, donde miles de personas formaban una increíble serpiente multicolor. Aquí hay más recogimiento y paz interior. La sensación de calma a primera hora es increíble solo rota por el piar de las crías de pájaros que a estas horas piden su primer alimento.

20170603_092513

¡Primer objetivo conseguido!

Aquí nos espera nuestro compañero de apoyo, que no ha podido realizar la prueba, para darnos las oportunas indicaciones y muestras de apoyo. Hemos logrado llegar al primer punto de control descalificable con más de media hora de antelación. Son las 9:30 horas. El optimismo es moderado,  pero una pequeña dosis de optimismo inunda nuestros ya cansados cuerpos. Un tercio de la prueba está completada.

El camino prosigue atravesando el collado de la Malladina, el Valle del Silencio con sus milenarios castaños y el arroyo del mismo nombre, hasta llegar a Peñalba de Santiago. El camino por este increíble lugar se complica por momentos debido al desnivel, la niebla y la continua llovizna. Parece que después del subidón de haber conseguido el primer objetivo el bajón es brutal. La niebla hace que no distingamos nada lo que hace más sorprendente el camino. Pero la belleza del paisaje y los ánimos continuos de nuestros compañeros de ruta nos deja esa paz necesaria para llegar a nuestro siguiente destino. La humedad del ambiente nos hace sudar mucho más de lo normal, teniendo que reponer líquidos continuamente.

20170603_102112

La vista a lo lejos de Peñalba de Santiago es indescriptible y cuando llegamos la belleza de esta población nos da pruebas de por qué es considerado uno de los pueblos más hermosos de España.

Después de realizar un pequeño avituallamiento nos disponemos a afrontar nuestro reto más importante del día. Se trata de subir 1200 metros de desnivel en 4 km hasta llegar a Silla de la Yegua a 2143 metros de altitud. Es el segundo gran desafío de la jornada que nos llevará unas dos horas superarlo. Tomamos el camino que lleva al Valle de Friera, donde se comienza la ascensión a los grandes picos. La ascensión es de una dureza increíble. La primera parte es la más empinada subiendo entre encinas. Pronto, el grupo se va separando debido a la dificultad del ascenso, por lo que el reto ya es individual. Parece que no acaba nunca y la densa niebla hace que en ningún momento podamos ver nítidamente la cima. Las amarillas flores de los matorrales parecen iluminarnos el camino. Es en estos momentos cuando la fuerza interior personal y las ganas inmensas de superación nos ayudan a completar la hazaña. Arriba no nos esperan los ansiados “huevos con salchichas” del Soplao, pero conseguir subir esta cima es aliciente suficiente. Son momentos interminables…

20170603_125028

¡Segundo gran objetivo conseguido!

20170603_131719

Una sensación de haber realizado lo más complicado de la carrera está presente. Aunque no llevamos ni la mitad de la prueba. Después del merecido avituallamiento y la rápida espera de alguno de nuestros compañeros debemos emprender la marcha. El frío viento de este pico puede hacer que nuestro cuerpo se resienta y esto pondría en peligro la consecución de nuestro reto.

Las vistas son increíbles y los colores de la vegetación espectaculares.

Bajamos el ritmo para esperar al último compañero del grupo que todavía no había coronado la cima y comenzamos a subir Las Berdiainas, de 2116 m, Pico Tuerto, de 2051 m y La Guiana, de 1849 m, de donde toma el nombre la sierra. Pronto, nuestro compañero ya está con nosotros y “la comunidad de los Aquilianos” vuelve a estar completa. No se deja a  nadie solo, el grupo debe estar unido, si queremos afrontar los últimos tramos con garantías de éxito.  Esta parte se realiza con el espíritu renovado pasando por el Campo de las Danzas y llegando a la localidad de Ferradillo, donde concluye la segunda etapa.

¡Tercer objetivo conseguido!

Llegamos a las 16:30, con media hora de adelanto sobre el horario de cierre del control. Vamos bien… Pero nos falta por llegar la otra parte del grupo con el que empezamos al principio del día. El tiempo juega en su contra,  y empezamos a temer que no conseguirán llegar a tiempo a este control. Pero la confianza en ellos es máxima. No podemos esperar más… Después de reponer fuerzas y tomarnos un exquisito café reponedor, seguimos la marcha. No podemos esperar más… El desaliento por nuestros compañeros se apodera de nosotros. Nuestro compañero de apoyo nos irá informando.

Nuestra aventura continúa con la esperanza de que nuestros compañeros sean capaces de llegar a tiempo al avituallamiento. Pronto nos indican que han pasado el control y que su aventura prosigue. ¡Bien por ellos!

Con energías renovadas pasamos por el alto de Recouco y descendemos prácticamente corriendo, a través de un bosquecillo de robles y una pista entre castaños, hasta llegar al pueblo de Rimor, donde tenemos el último avituallamiento. La prueba es nuestra…

Por una carretera se llega a Toral de Merayo y desde aquí, por la ladera del monte Pajariel llegamos a Ponferrada. Cruzamos el río Sil por la pasarela de madera para continuar nuestra marcha con el Castillo Templario al fondo. Desde la orilla derecha volvemos a cruzar una pasarela la pasarela metálica y subimos por la ladera del castillo hasta la Plaza de la Encina y la Plaza del Ayuntamiento, fin de nuestra increíble travesía. Son las 20:00 horas.

Nadie, salvo la organización y los compañeros de reto que han entrado antes que nosotros, espera nuestra llegada. Lejos está el bullicio y los gritos de ánimo que obtuvimos del pueblo de Cabezón de la Sal. Nada se escucha de los lugareños. Pero el reto es personal y lo conseguido increíble.

llegada

¡Prueba superada!

Una sensación de haber realizado un reto importante invade nuestros corazones al atravesar la línea de meta y abrazarnos con nuestros compañeros. Bien hecho… Ya sólo queda esperar a los otros héroes de la jornada para fundirnos en un caluroso abrazo.

20170603_204251

La sensación que nos queda, tomando las cervezas ofrecidas por la organización, es de dulce locura… Dulce locura por compartir momentos con gente tan especial que hacen que las dificultades se conviertan en increíbles aventuras. Simplemente gracias

20170603_204602

La ruta completa podéis verla en:

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=18073596

Los 10000 del Soplao: más que una ruta, una aventura.

Es una de las competiciones más emblemáticas de la geografía española por su belleza y organización que se lleva a cabo en las inmediaciones de la localidad cántabra de Cabezón de la Sal. Durante una jornada, más de 10000 deportistas entre ciclistas, corredores y andarines dejamos atrás nuestras rutinas diarias y nos lanzamos a una increíble aventura en estas maravillosas tierras. Es una prueba de superación, esfuerzo y ahínco donde la clave no esta en lo entrenado, pues de nada vale la forma física si no cuentas con la ilusión por cumplir el reto.

Atrás queda el día a día, la rutina o los problemas personales; lo que nos ha traído hasta aquí es el objetivo común de conocernos a nosotros mismos, descubrir nuestros limites y disfrutar del momento con la compañía adecuada. El simple hecho de intentarlo ya supone una victoria sobre nosotros mismos y es la prueba de que estamos hechos de otra pasta. Si encima lo acabamos, la sensación es indescriptible. Se trata de disfrutar del momento, de la montaña y de las personas, sin riesgos ni contra-indicaciones, con gente sana que de verdad importa.

El ambiente respalda la jornada. Corredores y paisanos toman parte a partes iguales del evento, unos animando, otros animados, dan vida a la prueba desde el primer momento. Numerosas categorías, carreras y marchas, todas bajo el mismo título “Los 10000 del Soplao”. En nuestro caso, “Ruta a pie” con prácticamente 50 km de recorrido y más de 2200m de desnivel acumulado, recorriendo bosques y montañas de este inigualable paraje del Parque Natural de Saja Besaya.

La lluvia nos recibe a la salida. Las piernas nerviosas y expectantes se preparan para lo que está por llegar. El comienzo se retrasa unos minutos pero bajo el sonido, ya tradicional de “Thunderstruck” de AC/DC se inicia por fin la prueba. Los pelos de punta… El tramo por las calles asfaltado de un pueblo que nos anima, ya bastante acostumbrado a esta jornada, nos va sirviendo como calentamiento.

Una primera subida plagada de participantes nos situará en lo alto de Canto Redondo, desde donde vemos con perspectiva el pueblo de Cabezón de la Sal que dejamos atrás. Las vistas son excelentes y el sentimiento de que merece la pena estar aquí comienza a hacerse presente. En seguida afrontaremos el tramo más difícil, o al menos el más técnico, una bajada de 600 m de desnivel en la que una cuerda procura ayudarnos a despejar la sensación de enfrentarnos a un precipicio.

SOPLAO2017 (25)

SOPLAO2017 (14)

Una vez salvada la bajada, una pista forestal nos acerca, a través del Puente de Saja, al pueblo de Ruente donde compartimos ruta con los compañeros de la BTT.  El pueblo anima, y son esas voces de niños y ancianos las que nos hacen venirnos arriba y continuar nuestro camino.

Tras este primer punto de apoyo, y habiendo superado los primeros 10 km, nos dirigimos pista arriba hacia un monte que nos descubre a media ladera los encantos de la campa cantábrica. Y atravesando un precioso hayedo llegamos por fin al primer punto de avituallamiento. El camino hasta aquí nos ha resultado placentero y nuestras piernas no parece haber acusado demasiado el desgaste de los kilómetros recorridos.

Campa Uceda nos recibe con una actividad frenética. A todos los que bajamos andando se nos unen de nuevo todos los ciclistas que buscan su refrigerio para partir de nuevo para continuar su duro camino. Se trata de una mezcla se sensaciones entre ciclistas y andarines.

SOPLAO2017 (30)

Después de reponer liquido y alimento continuamos nuestro reto. Las fuerzas ya van flaqueando pero el espíritu continúa intacto. Desde el avituallamiento comenzamos a subir hasta situarnos a media ladera y adentrarnos en un precioso y mágico bosque de hayas bordeando varios valles del Parque Natural de Saja Besaya denominada Ruta de los Puentes. Bajo la capa de las ramas de estos enigmáticos árboles, cruzamos puentes de pequeños arroyos de montaña y contamos confidencias con nuestros compañeros de aventura. Es en estos momentos de dura pausa cuando surge la complicidad con ellos y una gran amistad comienza a forjarse.

Y después de varios kilómetros de paz y tranquilidad llegamos a La Cotera, donde, después de un pequeño avituallamiento liquido, comienza de nuevo la batalla. Se dan las últimas consignas y comenzamos a subir las duras y exigentes rampas camino del Toral. Quizás esta sea una de las partes más complicadas de toda la ruta con tres tramos con un desnivel bastante pronunciado.

SOPLAO2017 (16)

Y por fin llega lo que todos estábamos esperando. La ascensión al pico más emblemático de Los 10000 del Soplao, el Alto del Toral. La ascensión por antonomasia, la que todos soñamos ascender desde que comenzamos por la mañana. Y no defrauda…

P1020834

Una vez alcanzada la cima, te sientes el rey del mundo. La carrera está hecha y a partir de aquí todo es disfrute. El aire refresca el ambiente, y oxigena el espíritu ya colmado de logro. Las vistas a ambos lados del cordal son el regalo al esfuerzo realizado.

SOPLAO2017 (32)

Y al fondo, a la vista, la carpa en el Cueto del Arenal, que presume de esos “huevos con salchichas” prometidos al inicio. Esa meta parcial que es, a fin de cuentas, la esencia de nuestra marcha. Pues es punto de encuentro, de relax, de victoria, y, qué narices, porque tras 8 horas de caminata, sólo pensar en ellos ya es reconfortante.

Una exquisita comida compartida, cedida por los paisanos del pueblo, de cariz familiar, que da lugar a risas y vaciles (fruto quizás del vino que los acompaña). Y, al terminar, comienza “el inicio del fin”. Alguno comenta, que a partir de este momento, hay que disfrutar cada instante, pues esto se acaba y ha sido increíble. Otros dicen que no está todo hecho, y que hasta que no se vean abajo no se puede cantar victoria. Para algunos, este es el tramo más tedioso, pues las bajadas nunca son sencillas. Sea como sea, nos ponemos en marcha hacia la siguiente etapa. La senda desciende desde el monte donde hemos comido, relaja la pendiente, y nos ofrece de nuevo vistas de todos los pueblos de la zona, y del mar en el horizonte. Fácilmente se divisa el trazado que queda por recorrer, y, al fondo, el pueblo objetivo.

Estos últimos kilómetros son golosos para aquellos que disfrutan de las bajadas “al trote”, y para los que no, son suficientemente sencillos de abordar (nada comparado con el “precipicio” que bajamos a la mañana). Y a estas alturas se empieza a hacer resumen de la jornada, a ser conscientes de lo que uno puede llegar a alcanzar. A darse cuenta de cada momento sufrido y disfrutado, de las limitaciones, y también de las capacidades; un pequeño momento de meditación y encuentro con uno mismo.

Al fondo de la pista comienza el asfalto que nos emboca directos al pueblo vecino de Mazcuerras, que dista apenas 5 km de nuestro destino, donde los vecinos se vuelcan con los corredores. Desde aquí nos dirigimos al final, atravesando el bonito puente, que cruza el rio Saja.

SOPLAO2017 (29)

Saber que la entrada transcurre a través de la calle principal, que la gente espera deseosa de animarte y acompañarte en los últimos pasos, es de nuevo fuente de energía. El final del camino da pie a fotos del paisaje; también a observar el camino que casi medio día antes hemos recorrido, a hacernos conscientes del cansancio acumulado y a empezar a hacer balance de un “Soplao” más.

Y cuando por fin se toma el camino a meta, la adrenalina comienza a brotar y a vencer el cansancio. Los aplausos se vuelven música de fondo y la satisfacción comienza a llenarte por dentro.

SOPLAO2017 (35)

¡RETO CONSEGUIDO!

La satisfacción es completa y los abrazos con los compañeros de aventura que han estado a tu lado en todo momento durante los momentos difíciles, signo de que algo muy importante ha sido conseguido.

Sólo queda esperar al resto de compañeros que van entrando y felicitarles por logro obtenido. Todos y cada uno de ellos forman ya parte de nuestra gran hazaña por la que debemos sentirnos muy orgullosos.

¡Enhorabuena a todos los que nos embarcamos en esta gesta, amigos de La Senda de Arroyo y a Maru, compañera de ruta, del Club Montañeros de Pradoluengo!

20170521_112656

Ya en casa, tenemos esa extraña y a la vez placentera sensación de no saber qué decir. “Sin palabras”, que es al fin y al cabo lo que se dice cuando premia más el sentimiento que la capacidad de describirlo. 

Como epílogo, el entorno, la compañía y la predisposición a disfrutar. Como nudo: el feeling, la confianza, y el encuentro y descubrimiento de gente especial. Como final, no encontramos final. Un postre dulce de sensaciones increíbles, chupito de ánimos y copa de energía.  

Y “la segura certeza de que antes o después se volverán a encontrar”.

Ruta por el desfiladero de las Xanas

El Desfiladero de las Xanas, también denominado el Pequeño Cares por su similitud con la ruta del Cares, es una corta e increíble senda en la Cordillera Cantábrica. La ruta discurre a media altura por un desfiladero de mas de 80 metros de profundidad formado por la erosión de la roca caliza por el arroyo de las Xanas durante miles de años.

xanas (2)

En la primera parte del trayecto lo que más llama la atención son los increíbles cortados junto con gran cantidad de vegetación como madroños, encinas o tejos. Por el camino encontramos túneles tallados en la roca y puentes de madera atravesando la corriente de agua.

xanas (13)

En la segunda parte del trayecto nos adentramos en un increíble bosque que prácticamente no deja ver la luz del sol. Estamos rodeados de avellanos, tilos, arces, robles o hayas, entre otra vegetación. Se trata de una sorprendente explosión de sensaciones para nuestros sentidos de la que nos cuesta mucho escapar. El río nos acompaña en todo nuestro camino con cascadas, saltos de agua y edificaciones derruidas de otra época, que provocan evocaciones a tiempos anteriores.

xanas (26)xanas (27)

Al salir del bosque, justo después de una subida escalonada, llegamos a la Ermita de San Antonio, justo antes de llegar al pueblo de Pedroveya, donde comeremos en Casa Generosa una de las mejores fabadas que se pueden degustar por estos lares.

xanas (28)

Después de un merecido homenaje gastronómico, emprendemos el regreso por la misma senda por la que hemos venido.

¡Que fantástica ruta!

Ruta por los Ancares (iv): subida al alto del Mirandelo desde Candín. 

Salimos de la localidad de Cardín en dirección hacia la localidad de Burvía, paralelos en todo momento al río Seco. La ruta discurre junto a este río y multitud de riachuelos y cascadas con frondosa vegetación de ribera que hacen las delicias de nuestros sentidos.

Después de un par de kilómetros se inicia la ascensión propiamente dicha al mirador. Se trata de una amplia pista forestal en zig zag de fuerte pendiente entre matorrales, perfectamente marcada con unas asombrosas vistas al valle del río Seco.

Una vez en la cima del alto de Mirandelo podemos contemplar las increíbles vistas del valle de Burvía y el pueblo que da nombre e este valle a nuestros pies. Los más aguerridos nos fuimos también a través de un camino bien marcado, hasta el Pico Chana Grande, a 1589 metros de altitud.

Después de comer en el punto geodésico de esta elevación, emprendimos regreso al pueblo. Con alguna pequeña complicación, a través de una blanca pista forestal y pinos de repoblación, completamos el círculo.

IMG-20170424-WA0000

La ruta completa podéis verla en:

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17416046

Rutas por los Ancares (ii): de Suertes a Guímara. 

Durante la jornada de hoy realizaremos un tramo del camino natural La Mirada Circular dentro de la Reserva Nacional de la Sierra de Ancares.

Salimos de la población de Suertes de Ancares, que recibe su nombre del río Suertes, en cuya ribera se levanta. Vamos avanzando por un camino entre bonitos castaños que flanquean el camino. Encontramos mucha presencia de agua, con muchos arroyos y riachuelos que se precipitan hacia el fondo del valle formando un río cada vez más caudaloso.

20170423_104811

De repente, después de cruzar el río, el camino gira a la derecha con unos kilómetros de subida en zetas de pendiente bastante acusada. Las vistas del valle son increíbles y el color violeta de los brezos sorprendente.

En la cima las vistas que se abren hacia los dos valles son impresionantes. Delante de nosotros tenemos a nuestra vista toda la garganta del río Cúa o valle de Fornella.

Detrás hemos dejado a nuestros pies el río de la Vega o río Suertes, el valle del Ancares y un poco más al fondo la hoya de El Bierzo donde asoman las chimeneas de Compostilla y detrás los montes Aquilanos.

20170423_130053

¡Impresionante!

Después de un merecido descanso en el refugio de La Pesca comenzamos el descenso hacia Guímara, a través del valle de Fornela.

20170423_14162620170423_142804

La ruta completa podéis verla en:

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17415929


Rutas por los Ancares (i): ascensión al Mustallar. 

Durante unos días nos hemos trasladado a tierras leonesas y gallegas a disfrutar de los espectaculares parajes de la Sierra de Los Ancares. La topografía de este lugar está marcada por la acción del hielo, que ha dado lugar a profundos valles, circos y lagunas glaciares, y depósitos de morrenas. Esta sierra está situada en el extremo noroeste de la provincia de León y en la parte más oriental de la provincia de Lugo. Es un espacio natural protegido y en 2006 ha sido declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco. Durante estas jornadas intentaremos conocer sus valles principales: Ancares, Fornela y Burbia, horadados por sus correspondientes cursos de agua.

Según llegábamos a nuestro punto de partida, contemplamos como los incendios habían devastado parte del monte cerca de la carretera. Se trata de una de las lacras en materia medioambiental de los últimos años, donde miles de hectáreas se queman cada año, muchas de ellas de forma intencionada o por negligencias.

El primer día realizamos la ascensión al Pico Mustallar (1935m), que es el techo de la provincia de Lugo. Salimos del pueblo de Piornedo, situado a 1135 metros de altitud famoso por sus pallozas, edificaciones prerromanas de piedras y madera con techumbre de paja, que servían como viviendas, establo y granero.

20170422_121946

20170422_122202

Comenzamos con una fuerte ascensión, por un camino empedrado con grandes bloques de roca. Durante todo el camino encontramos matorrales a los lados del camino hasta llegar a la Casa de los Extremeños.

A partir de esta casa en ruinas ya contemplamos la meta. La pendiente se hace bastante más exigentes hasta llegar a la cumbre.

20170422_133835

 La ruta completa podéis verla en:

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17415863